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VIH/SIDA

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Secciones:
1) Información básica
2) ¿Corro el riesgo de infectarme? ¿Debería hacerme la prueba?
3) Las pruebas
4) ¿Qué sucede si soy VIH positivo? Lo que necesitas saber.
5) ¿Qué sucede si alguien que conozco o quiero es VIH positivo? ¿Qué puedo hacer?

1) Lo básico: ¿Qué debería saber antes de realizarme una prueba?

El VIH (virus de inmunodeficiencia humana) es el virus que causa el Sida. Las personas con VIH tienen lo que se conoce como infección de VIH – son VIH positivos. El VIH destruye un determinado tipo de célula sanguínea (linfocito T CD4), que es vital para la función saludable y normal del sistema inmunológico. En realidad, la pérdida de estas células en personas infectadas con el VIH es un signo bastante confiable del desarrollo del Sida. Estudios han revelado que la mayoría de las personas infectadas con el VIH portan el virus por muchos años antes de que dañe el sistema inmunológico tanto que se presenta el Sida. El Sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es una enfermedad en la que el sistema inmunológico normal se debilita, lo que significa que la persona afectada no está en capacidad de luchar contra un serie de infecciones graves y letales. La persona infectada con el Sida puede sufrir de una afección pulmonar, cerebral, ocular o de otro tipo, junto con una pérdida de peso debilitante (“desgastante”), diarrea, candidiasis, demencia, toxoplasmosis, y un tipo de cáncer llamado Sarcoma de Kaposi.

Quizás escuches decir a la gente que el VIH no causa el Sida. Esto se debe a que, aunque las pruebas científicas de que el VIH es la causa del Sida son abrumadoras y convincentes, el proceso de la enfermedad aún no se entiende por completo. Este entendimiento incompleto, la atención prestada al virus (tanto dentro como fuera de la comunidad médica), y los asuntos sociales polémicos en torno a la enfermedad han causado muchas afirmaciones equivocadas, y con serias consecuencias. El único factor en común de los pacientes con Sida de todo el mundo es la infección con el VIH. Tras de más de 20 años de investigación científica, la conclusión es que si te contagias con el VIH, es muy probable que en algún momento desarrolles el Sida

2) ¿Corro el riesgo de infectarme? ¿Debería hacerme la prueba?

Cuando piensas en tu salud sexual y reproductiva es importante familiarizarte con los factores de riesgo que se relacionan con ciertos comportamientos. Es posible que el VIH se transmita de una persona a otra cuando la sangre, semen, o flujo vaginal infectados entran en contacto con un rasguño o con la membrana mucosa de una persona no infectada. Membrana mucosa es el término que se usa cuando se refiere al tejido húmedo y delgado que se encuentra en ciertas aberturas del cuerpo humano. Éstas puede incluir la boca, los ojos, la nariz, la vagina, el recto y la abertura del pene. El VIH también puede transmitirse de madre a hijo, a través del parto y la leche materna.

Los factores de riesgo conocidos de la transmisión del VIH son los siguientes. Si tu respuesta es “sí” a alguna de estas preguntas, es aconsejable buscar asesoramiento y hacerte la prueba del VIH.

1. ¿Te has inyectado drogas o esteroides, o compartido el material desechable ( como agujas, jeringas, algodón) con otras personas?

2. ¿Has tenido sexo oral, anal o vaginal, sin protección, con hombres que practican sexo con otros hombres, parejas múltiples o parejas anónimas?

3. ¿Has tenido sexo con alguien a cambio de drogas o dinero?

4. ¿Te han diagnosticado hepatitis, tuberculosis (TBC) o alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS), como sífilis; o has recibido el tratamiento de algunas de ellas?

5. ¿Has recibido una transfusión de sangre o factor de coagulación entre 1978 y 1985?

6. ¿Has tenido sexo oral, anal o vaginal, sin protección, con hombres que practican sexo con otros hombres, parejas múltiples o parejas anónimas?

Debes recordar que no puedes asegurar que alguien tiene VIH con tan sólo mirarlo o con determinar si, aparentemente, parece ser sano. El CDC calcula que, por lo menos, 1 de cada 3 personas que vive con el VIH no sabe que está infectada. No seas uno de ellos, ¡Hacerte la prueba es la única manera de saberlo!

Nota: Recuerda si planeas embarazarte, el recibir asesoramiento y hacerte una prueba es aun más importante. Si se detecta que una mujer es VIH positiva, ahora, terapias medicinales son disponibles para reducir la posibilidad de transmisión del VIH al bebé; antes, durante o después del parto.

Tal vez te preguntes si deberías de realizarte una prueba después de leer esto. Sinceramente, sólo tú puedes tomar esa decisión, pero no olvides que existe ayuda. Quizás quieras hablar sobre tus preocupaciones y los factores de riesgo con un terapeuta, médico o asesor de VIH / Sida. Sin embargo; a fin y al cabo, hacerte la prueba sigue siendo tu decisión. Para línea directa u organizaciones locales por país cliquea aquí

3) Las pruebas

Una vez que decides hacerte la prueba, debes informarte sobre tus opciones de análisis. Entre los centros que hacen la prueba comunes se encuentran departamentos de salud locales, oficinas de médicos privados, hospitales, clínicas, y lugares especialmente establecidos para el asesoramiento y pruebas del VIH. Es MUY importante buscar pruebas en centros donde también se brinde asesoramiento sobre el VIH y Sida. Los asesores pueden contestar todas tus preguntas sobre el comportamiento arriesgado y las formas de protección en el futuro. Además, pueden ayudarte a comprender el significado de los resultados de la prueba, y describir qué recursos relacionados con el Sida están disponibles en tu localidad.

Para averiguar más sobre el porqué de la importancia del análisis y asesoramiento personal voluntario, visita:

Asimismo, tienes que considerar cuando deberías realizarte una prueba o repetirla. Esto también se puede conversar con el personal del análisis en el local. El momento de la prueba del VIH es importante, ya que la que se utiliza generalmente (la prueba del anticuerpo para el VIH) en realidad, no detecta el virus en la sangre. Más bien, busca los anticuerpos producidos por tu cuerpo para combatir el VIH. La mayoría de las personas desarrollan anticuerpos detectables dentro de 3 meses; después de haber sido infectadas (el promedio es de 20 días). En casos poco comunes, puede tardar entre 6 o 12 meses. Durante el período entre exponerse a la infección y la prueba, es importante evitar cualquier comportamiento que pueda resultar en la transmisión a la sangre.

Luego deberías conocer los diferentes tipos de análisis disponibles. Estos pueden variar según el país; puedes averiguar a través de las fuentes y organizaciones locales del VIH / Sida. Hay una importante distinción que deberías tener en cuenta sobre tu privacidad: la prueba anónima contra la confidencial. El Análisis confidencial es una buena opción para las personas que necesitan una copia oficial de sus resultados con sus nombres impresos. Los resultados del análisis confidencial llegan a ser parte de tu historia clínica que sólo puede ser difundida con tu autorización por escrito. Las pruebas anónimas no te dan ninguna prueba por escrito. Cuando te haces una prueba anónima, sólo se te identifica con un número, y la única persona que conoce los resultados eres tú.

La prueba más común es la del anticuerpo para el VIH, que tiene más del 99% de fiabilidad, si se realiza después de que el anticuerpo se haya desarrollado biológicamente. Esta prueba detecta el anticuerpo para el VIH en la sangre de la persona infectada. Una vez completada, debe enviarse a un laboratorio y quizás tarde una o dos semanas para obtener los resultados.

Si crees que dos semanas es demasiado tiempo para esperar, entonces puedes averiguar sobre la prueba Rápida. Su disponibilidad puede variar. El análisis de sangre Rápido obtiene resultados hasta en 107 minutos y se considera igual de fiable que la prueba del anticuerpo. Por favor, ten en cuenta que ambas pruebas de este EIA (enzimoinmunoanálisis) deben confirmarse con un análisis especifico adicional antes de que se dé un diagnóstico de la infección. (Pregúntale a tu médico o asesor más sobre esto o visita “Cuáles son los tipos de análisis comunes de VIH” disponibles en el vínculo Tu Fuente Médico):

Tal vez la frase “análisis de sangre” hace que te rehúses a averiguar tu estado de VIH. ¡Buenas noticias! No todas las pruebas del VIH requieren de sacar sangre, ni de sangre. Las pruebas del VIH de fluido oral y orina te ofrecen otras alternativas. El análisis de orina, que detecta los anticuerpos para el VIH, no es tan sensible ni específico como el de sangre. Algunos disponibles incluyen un EIA y un examen “Western Blot” que confirma los resultados del EIA. El análisis de fluido oral, Orasure ©,, es en la actualidad, el único aprobado por la Dirección de Fármacos y Alimentos. El Fluido (¡no saliva!) el fluido (¡no la saliva!) se recolecta en una almohadilla pequeña que se coloca contra las encías. El fluido se obtiene de la sangre y; por lo tanto, ofrece una muestra de análisis precisa. Por favor, recuerda que la saliva no transmite el VIH; de hecho, puede servir para proteger la boca de los virus. No te puedes infectar con el VIH por medio de un estornudo o un beso. Además, el fluido oral se examina utilizando un análisis del EIA y un examen “Western Blot” suplemental. También puedes encontrar información sobre estos métodos de pruebas en el vínculo Tu Fuente Medicinal, ya mencionado.

4) ¿Qué sucede si soy VIH positivo? Lo que necesitas saber.

Puede ser muy angustiante saber que el análisis de sangre salió positivo, pero este resultado no es una sentencia de muerte. El resultado significa que estas infectado con el virus que causa el Sida, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Incluso, aunque no hay una cura para la enfermedad del VIH, Existen muchos tratamientos nuevos que te ayudan a mantener la enfermedad bajo control, y un estilo de vida saludable te puede ayudar a estar bien. Existen muchos fármacos que tratan la infección del VIH y algunas enfermedades relacionadas con el Sida. Una rápida atención médica también puede ayudar a retrasar el comienzo del Sida, y a prevenir algunas enfermedades letales.

En principio, cuando te enteres que tienes el VIH, tendrás que adaptarte a este cambio en tu vida. Los familiares y amigos quizás puedan ayudarte, o tu podrías hablar con un asesor o un trabajador social. Tómate tu tiempo y no sientas que, en seguida, tienes que contarle a todos sobre tu estado de VIH. Luego ponte en acción: averigua más sobre el VIH, qué puedes hacer para mantener tu sistema inmunológico, y qué ayuda y apoyo están disponibles para ti. Además, puedes seguir inmediatamente una serie de pasos importantes para proteger tu salud:

  • Visita al médico, aun si no te sientes enfermo. Trata de encontrar a un doctor que tenga experiencia en el tratamiento del VIH.

  • Hazte una prueba de TBC (Tuberculosis), tal vez estés infectado con la TBC y no lo sabes. Si la TBC no se detecta, puede causar serias enfermedades; pero si se detecta a tiempo, se puede tratar satisfactoriamente.

  • Fumar cigarrillos, beber demasiado alcohol, o usar drogas ilegales (como la cocaína) puede debilitar tu sistema inmunológico. Los programas de control que están disponibles pueden ayudarte a reducir o a detener el uso de estas sustancias.

  • Hazte un examen médico para detectar alguna enfermedad de transmisión sexual. (ETS). Una ETS no detectada puede causar serios problemas de salud. Es importante practicar un comportamiento sexual seguro: de esta manera, puedes evitar contagiarte con una ETS.

  • Consigue apoyo psicológico de un terapeuta o un asesor del VIH, o únete a un grupo de apoyo para las personas que viven con el VIH.

  • Ten en cuenta el Tratamiento Antirretroviral (TA), ¡Pero consultalo con tu médico! Quizás también quieras averiguar sobre alternativas naturales, conocidas como la medicina “no occidental” o “ tradicional”. Escoge el plan de tratamiento con el que te sientas más cómodo y que te ofrezca la herramienta más eficaz para combatir el virus. El VIH es un virus que puede multiplicarse rápidamente en tu cuerpo. Sin tratamiento, el VIH puede debilitar tu sistema inmunológico. Si esto ocurre, puedes contraer una “infección.oportunista”. Los gérmenes comunes causan estas enfermedades. Las personas con un sistema inmunológico saludable pueden estar expuestas a ellos sin enfermarse; pero los mismos gérmenes pueden causar enfermedades peligrosas en las personas con un sistema inmunológico débil.

  • Supervisa las funciones de tu sistema inmunológico Además de tus exámenes médicos regulares, hay dos análisis de sangre especiales que supervisan constantemente la enfermedad del VIH. Estos son: el análisis de carga viral y el análisis de los linfocitos T. Tu doctor probablemente querrá hacerte estas pruebas cada tres o seis meses. Si tu carga viral se mantiene baja y si la cantidad de tus linfocitos T es alta, tal vez eligas posponer el tratamiento.

  • ¡Infórmate! Hay cosas que puedes hacer para mantenerte más saludable teniendo la enfermedad del VIH. Puedes aprender más sobre la enfermedad, controlar el estado de tu sistema inmunológico, y decidir como quieres tratar tu salud. Cuanto más informado estés será mejor para ti. Sin embargo, ten cuidado con la información que consigas, consulta con tu doctor o investiga en otras fuentes para cerciorarte de que sean confiables.

Vínculos de tratamiento médico

Si bien existen muchos medicamentos diferentes que pueden ayudar a ralentizar el virus del VIH, nadie sabe exactamente cuándo o cómo se usen mejor. Necesitarás informarte y trabajar con tu doctor para decidir cuál de los tratamientos se adecua a tus creencias, deseos y estilo de vida.

Medicamentos para el VIH Cuándo empezar y qué tomar..

¿Eres VIH positivo?. No estás solo...

Información completa del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.

Lo que necesitas saber para continuar con el tratamiento antirretroviral.

Vínculos de Terapia Alternativa

Algunas personas creen que han permanecido más saludables porque practican curaciones tradicionales, masajes, hierbas, acupuntura u otras terapias. Puede ser difícil conseguir información sobre cuán bien funcionan estas terapias para la enfermedad del VIH. La mayor parte de ellas no se estudian de la misma forma como las medicinas occidentales. Esto no significa que no funcionen, sino que quizás tengas que encontrar otras formas para comprobarlos. Recuerda que no existen las curas “milagrosas”. Si suena demasiado bueno para ser cierto, ten mucho cuidado.

Página principal de la Medicina Alternativa.

Servicio de información especializado de la Biblioteca Nacional de la Medicina.- Terapia Alternativa y Complementaria del VIH/Sida.

Información canadiense de Terapias Alternativas


5) ¿Qué sucede si alguien que conozco o quiero es VIH positivo? ¿Qué puedo hacer?

La mejor ayuda es amar y apoyar, pero si deseas una mayor guía técnica, visita estos sitios web:

Apoyando y cuidando a alguien con Sida en la casa.

Apoyando y cuidando a alguien con Sida.